Todas las máquinas para el movimiento de tierras estarán en perfectas condiciones de uso y con la documentación oficial al día.
Estarán dotadas de faros de marcha hacia adelante y de retroceso, retrovisores en ambos lados, pórtico de seguridad antivuelco y antiimpactos, avisador acústico de marcha atrás y un extintor.
Las máquinas serán inspeccionadas diariamente controlando el buen funcionamiento del motor, sistemas hidráulicos, frenos, dirección, luces, bocina de retroceso, transmisiones y cadenas o neumáticos.
Se impedirá a cualquier persona trabajar o permanecer dentro del radio de acción de la maquinaria, para evitar los riesgos por atropello.
Bajo ningún concepto se abandonará una máquina con el motor en marcha o estando parado con la llave de contacto puesta.
Estará terminantemente prohibido el transporte de personas sobre las máquinas a fin de evitar los riesgos de caídas o de atropellos.
Respetará en todo momento la señalización de la obra.
Las labores de mantenimiento o reparación de la maquinaria se realizarán con el motor parado, salvo en los casos en que sea necesario que permanezca en marcha por la propia índole del trabajo.
Se instalarán topes de seguridad de fin de recorrido, ante la coronación de los cortes de taludes o terraplenes, a los que debe aproximarse la maquinaria, para evitar los riesgos por caída de la máquina.
Se señalizarán los caminos de circulación interna al ámbito de la obra, mediante cuerda de banderolas y señales normalizadas de tráfico.
Cuando se deba transitar por la vía pública, se cumplirá rigurosamente con las disposiciones legales necesarias para estar autorizadas.
La circulación sobre terrenos desiguales se efectuará a velocidad lenta.
Se prohibirá el acceso a las máquinas utilizando la vestimenta sin ceñir o sin abrochar.
No se permitirá bajo ningún concepto subir o bajar de la máquina en marcha.
Nunca se arrancará el motor sin antes cerciorarse de que no hay nadie en el área de operación de la máquina.
Se prohibirá terminantemente reposar bajo la sombra proyectada por las máquinas en su reposo.
Los conductores se cerciorarán de que no existe peligro para los trabajadores que se encuentran en el interior de pozos o zanjas próximos al lugar de la excavación.
Las oscilaciones y frenazos bruscos pueden dar lugar al desequilibrio de la máquina.
Se impedirá la realización de replanteos o de mediciones en las zonas donde están operando las máquinas. Antes de proceder a las tareas enunciadas, será preciso parar la maquinaria, o alejarla a otros tajos.
Bajo ningún concepto se depositarán o acopiarán tierras a menos de 2 m. del borde de la excavación.
Cuando se realicen trabajos en solitario, o aislados las máquinas estarán dotadas de un botiquín de primeros auxilios, ubicado de forma resguardada para mantenerlo limpio interna y externamente.
Las carcasas de protección estarán en perfecto estado e instaladas correctamente y sólo podrán ser retiradas con el motor parado, debiéndose reponer en su lugar de origen previamente a la puesta en marcha.
Serán de obligado cumplimiento las normas de uso, mantenimiento y seguridad marcadas por el constructor de la máquina
No se superarán, bajo ningún concepto, las pendientes máximas determinadas por el fabricante de la máquina.
Se guardará siempre la distancia de seguridad a las zanjas, taludes y toda alteración del terreno que pueda posibilitar el vuelco de la máquina.
Los caminos de circulación interna de la obra, se cuidarán para evitar blandones y embarramientos excesivos que mermen la seguridad de la circulación de la maquinaria.
Se revisará periódicamente todos los puntos de escape del motor, con el fin de asegurar que el conductor no reciba en la cabina gases procedentes de la combustión. Esta precaución se extremará en los motores provistos de ventilador de aspiración para el radiador..